El deporte es salud

10 Marzo, 2020

Hoy día el deporte ha tomado gran protagonismo en la vida de los adultos, que lo ven ya no sólo como el camino para estar en forma sino como una vía de escape al trabajo y la rutina diaria.

Pues bien, en el caso de los más pequeños de la casa debería de ser igual e incluso más necesario. Bien es cierto que los niños realizan ejercicio tanto en las clases de Ed física como en los patios jugando, pero esta actividad no es ni de lejos suficiente para su desarrollo. No estamos hablando tampoco de atosigar a los pequeños con múltiples extraescolares hasta que queden exhaustos, pues no debemos olvidar que son pequeños en desarrollo y los sobre esfuerzos pueden ser lesivos para ellos.

Si echamos la vista atrás los niños/as salían a las calles a jugar y dedicaban gran parte de su tiempo libre a pasar tiempo con sus amigos jugando en las calles e inventando juegos. Situaciones que a día de hoy son cada vez menos comunes por el gran auge de las nuevas tecnologías que ha provocado que los niños pierdan el interés por las actividades más físicas. Lo que unido a la gran ingesta de alimentos procesados y de comida con altos niveles de azúcar, está provocando un aumento considerable de la obesidad infantil. Bien es cierto que no debemos volvernos locos con la alimentación sino tratar de seguir unas pautas de alimentación basada en productos más saludables y elaborados en casa.

Con respecto al deporte cualquier actividad extra que nuestros pequeños quieran realizar será buena para ellos. Les servirá como a los adultos de desconexión o vía de escape de la rutina, así como sentirán una mejora física acompañada de un incremento y mejora de la autoestima. Además el deporte siempre vendrá acompañado de mejoras en las relaciones sociales y valores como el compañerismo o la deportividad.

Además de las extraescolares como actividad para los niños deberíamos también inculcar momentos de deporte a realizar en familia. Usando los fines de semana como nexo de unión entre deporte, familia y cultura. Llenemos la vida de nuestros hijos de momentos y experiencias que recuerden siempre: visitando museos, compartiendo paseos en bicicleta, viajando o simplemente jugando en el parque con los más pequeños.

Por todo esto pensemos bien en cómo actuar con los más pequeños e incluso en nosotros como familia. Pongamos nuestra mente en enseñar buenos hábitos; buenos hábitos alimenticios, rutinas deportivas, relaciones sociales, momentos familiares y culturales pues al fin y al cabo vida sólo hay una y debemos enseñarles y compartirla con ellos.